domingo, 28 de diciembre de 2014

(FIC) ジュンス が... ふたり♥ (Junsu ga... Futari)

Hola~ ♥ *lanza corazoncitos*

Sé que ha sido un buen tiempo desde que he publicado algo~ (FEBRERO AXY, DESDE FEBRERO QUE NO PUBLICAS NADA) Digamos que este año han pasado varias cosas a las cuales realmente no entraré en detalles pero que influyeron mucho en esto de la inspiración y también en mis tiempos para escribir.
Pero quiero terminar bien este 2014, y este enero y febrero del 2015 poder publicar más historias bonitas ♥ Todas las que pueda hasta tener que volver a clases.

Y bueno, terminando con mi palabreo xD (gracias a quienes lo leen) quiero dar unas gracias muy especiales a todas las lindas personitas que me han apoyado en todo hasta ahora ♥ A esas personitas que me dejan algún like en fb o que comentan y me sacan más de una sonrisa con ese amor que me dan y que a veces pienso que no merezco T3T Quiero que sepan que las quiero mucho y les retribuiré todo ese cariño a traves de nuevos escritos e historias que espero les gusten ♥

P.D: Últimamente ando muchísimo en Instagram, más que en fb o cualquier cosa, asi que se los dejo por si me quieren seguir --> **Click aquí**

Título: ジュンス が... ふたり♥ (Junsu ga... Futari) (No pregunten porque rayos le puse un título en japonés xD -creo que es porque me la he pasado leyendo mangas estos últimos mese- Pero la traducción más acertada sería 'Tengo dos Junsus')
Autora: Axy
Parejas: YooSu
Género: Romance / Fluff
Advertencia: NC-17




-El maestro Kwang ha tenido que retirarse por motivos personales; de verdad agradeceríamos mucho si nos ayuda ocupando su puesto maestro Kim- la directora de aquel jardín de infantes estaba hablando seriamente con uno de los profesores -Como en el salón de 5 años está usted y el maestro Shim; no creo que haya problema en que pueda pasar al aula de 4 años... Mañana hablaré con Shim al respecto-

El castaño se había quedado pensando... Separarse de sus adorados niños del salón 'Girasoles' para conocer a los más pequeños del aula 'Tulipanes'. ¿Pero qué puede hacer? Es más como un favor para su empleadora, y no puede decirle que no...

-Usted no se preocupe directora, yo me haré cargo de los pequeños por el tiempo que sea necesario~- una linda sonrisa y ese compromiso que aún no sabe, quizás haya sido la mejor decisión que ha tomado en su vida.

~~~~~~

-Junsu ah, ¿qué tal te va con los 'Tulipanes'?-

Es la hora del recreo para los niños, y los maestros que allí les supervisan no han dudado en tomarse también un tiempo para conversar.

-No puedo creer que ya hayan pasado 3 semanas Changmin ah~ Aunque extraño a mis pequeños girasoles no voy a negarte que me he encariñado con mis nuevos niños- sonríe brillante, mirando allí en los juegos infantiles a sus pequeños, riendo y correteando por aquí y por allá -¿Ves a ese de allí?- señala con el dedo índice a uno de los niños en los columpios -El de cabello negro, se llama Junsu~ Como yo-

-¿De verdad?- cuestiona el morocho con una risita -¿Y es medio torpe y despistado también?-

-¡¡Yah!! Shim Changmin!!- y allí está, su arsenal de pucheros y berrinches que hacen ver al castaño como uno más de todos esos niños de kínder -Eres malo conmigo~-

-Lo sé, lo sé~ Espero que sinceramente ese niño no sea como tú solo por el nombre- se burla otro poco, ganándose un golpe en el brazo por ese Junsu colorado de coraje.

-Babo, tiene buen apellido, y mi personalidad viene de los Kim, no es por llamarme Junsu- frunce de nueva cuenta sus labios, haciendo reír a carcajadas a su eterno mejor amigo.

-A veces me pregunto cuántos años tienes; sigues siendo la misma persona que conocí a los 8 años-

-Ah claro, ¿y vas a decirme que tu si has cambiado? ¿Que has madurado siquiera un poco? Estás loco-

Y quizás la conversación hubiera seguido un buen rato, de no ser por esa campana que anuncia el final del recreo y les obliga a ir por sus niños para volver al salón.

~~~~~~

-Junsu ah, ¿no han venido por ti aún?- cuestiona apenas ha despedido al que creía ser el último niño en el aula.

El pequeño de cabellos azabache está sentadito en la escalerilla junto a la puerta del salón, con su chompita puesta y su mochila en la mano.

-No...- niega con la cabeza, mirando a su maestro con sus grandes ojos negros que poquito a poquito comienzan a cristalizarse.

-No llores~- pide el castaño cariñosamente, sentándose al lado del pequeño para cargarlo y acomodarlo sobre su regazo -Vamos a esperar juntos, ¿si?- sonríe para el pelinegro, picándole una de las mejillas para animarle un poco, recibiendo esa sonrisita contenta que de pronto le alborota el corazón.

¿Está bien encariñarse así de un niño que no es suyo?

Es que el pequeño Junsu es tan adorable que con solo verle su corazón de derrite.

-Appa se ha olvidado de mí- murmura el menor, jugueteando con esas pulseras de colores que su maestro tiene puestas en la muñeca.

-No se ha olvidado de ti Junsu ah~ Seguramente está trabajando un poquito más solamente, ya va a llegar...-

Intenta animarle, preguntándose por qué es que hoy no lo han recogido, y por qué está viniendo su padre, si usualmente la que viene es...

-¿Junsu?-

Ambos, el castaño y el pequeño alzan la mirada ante aquel llamado, observando a ese hombre de cabellos igualmente azabache que les mira desde la puerta del aula.

-¡¡Appa!!- el más pequeño sale corriendo hacia el mayor, saltando a sus brazos al instante -Appa, ¿te olvidaste de mi?-

Pero la mente del maestro ha dejado de procesar cualquier otra información desde que ha visto al padre de su alumno favorito. El hombre es tan guapo y bien parecido, que puede jurar que hasta le ha robado el aliento.

-¿¡Cómo voy a olvidarme de ti!? Salí tarde del trabajo... Lo siento~-

Se pone de pie mientras observa la escena frente a sus ojos, sonriendo quedito mientras se acerca con la mochila del menor para alcanzársela al pelinegro.

-Lo vez Park Junsu~ Tu appa no se había olvidado de ti- ríe quedito, revolviéndole el cabello al pequeño -Soy el maestro Kim, mucho gusto~- saluda al padre de su alumno con una sonrisa un poco más brillante.

-Park Yoochun, el gusto es mío- y esa sonrisa que se curva en los gruesos labios le hacen sonrojar.

Por dios, ¿¡que está pensando!? ¡El mayor es un hombre casado y con un hijo!

-Lamento las molestias, y gracias por haber cuidado a mi Junsu mientras yo llegaba...-

-No, no hay de que~ Lo único que me sorprende es que hoy no haya venido su esposa por él, ¿ella está bien?- cuestiona educadamente y a la vez un tanto preocupado. Siempre es aquella simpática señora la que recoge al pequeño a diario; a saber, esta era la primera vez que veía al papá de Junsu.

-¿Mi esposa? Oh, no, es mi prima- el pelinegro ríe, corrigiendo aquel malentendido, sonriendo al ver ese gesto de repentina confusión en la cara del maestro -Soy divorciado, mi prima viene por él porque yo trabajo hasta tarde; pero hoy quise venir por mi cuenta~-

-Oh...- apenas murmura el castaño, conectando esos cabos sueltos en su cabeza.

Entonces es divorciado, pero, ¿y si tiene una pareja? Con lo guapo que es, es más que obvio que debe tener una novia o algo. ¿Y si no? ¿Y si está disponible? ¡Pero por dios! ¡¡KIM JUNSU!! ¡¡No debería estar pensando esta clase de cosas!!

-Es muy probable que a partir de ahora venga a recogerlo...- la voz del pelinegro le saca abruptamente de sus pensamientos, e inevitablemente ha asentido efusivamente con la cabeza.

-Estoy seguro de que Junsu estará muy feliz de que venga todos los días- sonríe brillante, e interiormente sabe que ha jugado con sus palabras. Porque van a ser los dos Junsus los que estarán muy contentos de verle.

-Ha sido un gusto maestro Kim~ Espero verlo de nuevo- y basta esa sonrisa a modo de despedida para volver a subirle el sonrojo a las mejillas.

Se despide con la mano, suspirando justo antes de cerrar la puerta del aula y apoyarse contra la madera.

-Kim Junsu no me digas que ese hombre te ha gustado...- murmura para sí mismo, reprochándose por haber sentido esas mariposas revolotearle en el estomago con solo haber visto por primera vez a Park Yoochun.

~~~~~~

-¿Y ese quién es?- la voz de Changmin llega a los oídos del castaño, haciéndole voltear al instante para encontrarse de pronto con esos ojos oscuros que le miran intensamente.

-Es el papá de Junsu~- y no puede evitar esa sonrisa que tira de sus finos labios mientras alza una de sus manos y saluda desde lejos al pelinegro -Junsu ah~ Ha venido tu appa por ti~- busca al más pequeño que le observa con una gran sonrisa brillante apenas le ha escuchado.

-Appa!!- chilla el menor entre risitas, alzando su manita para saludar a su papá que le espera allí en la puerta de la escuela.

-Si, si, enseguida vas con appa~ Ven que te pongo la mochila- ríe ante la emoción de su pequeño, poniéndose en cuclillas para estar a la altura del menor y acomodarle la chompita también -Beso para el maestro Kim~- pide con una gran sonrisa, recibiendo esos bracitos que se cuelgan a su cuello y ese sonoro beso que el pequeño y dulce pelinegro le deja en la mejilla -Aiigoo~ Tan lindo mi Junsu~- ríe quedito, dejando al menor para que vaya al encuentro de su papá; suspirando risueño al verle llegar con el mayor y saludarle saltando a sus brazos.

-Y... ¿A ti te gusta el papá de Junsu, no?-

-¿¡¿¡Q-QUE!?!? ¡¡CLARO QUE NO!!- Changmin le ha hecho chillar de un momento a otro, ¿qué se cree? Diciendo esa clase de cosas que no son ciertas...

Porque no, no, no y no. El guapísimo y simpático padre de su alumno no le gusta para nada, ni un poquitito.

-Vamos, está escrito en tu cara. Dice bieeen grande 'Estoy coladito por el papá de Junsu’... ¿cómo es que se llama?- hace mímicas con sus manos, preguntando lo último rápidamente.

-Park Yoochun... ¡¡YAAHH!! ¡YO NO DIJE ESO!- y tonto él, cae justo en esa trampa que el morocho le hace con sus palabras.

-Entonces va así: 'Estoy coladiiito hasta los huesos por el guapísimo y sexy Park Yoochun'~ Eso traes escrito en mayúscula y negrita en toooda tu cara Kim Junsu-

-¡¡Y-yo nunca dije que fuera sexy!!- chilla con el rostro pintado de carmín, sintiendo el calor de la vergüenza acumularse en sus redondas mejillas.

-Lo leí de tu cara- ríe a carcajadas el menor, quejándose quedito mientras se limpia las lagrimillas cuando esos golpes comienzan a caer sobre su brazo.

-¡¡Y-yah!! ¡¡Eres un fastidioso!!-

Intenta defenderse... Pero sabe que lo han descubierto. ¿Acaso es tan obvio?

~~~~~~

-¡¡Maestro Kim!!- la vocecita chillona del pequeño pelinegro llama su atención mientras está allí sentado en su escritorio apenas ha sonado la campana del recreo.

-¿Que pasa mi pequeño?- sonríe al ver esos grandes ojos negros y esa sonrisa brillante que le regala el menor.

-Mi appa me dio esto, dijo que debo dárselo al maestro Kim~- ríe orgulloso, sabiendo que es un niño bueno porque ha cumplido con aquel recado, entregándole un sobre al profesor.

-Muchas gracias~ Te pondré una estrella por haberme entregado esto y haber obedecido a tu appa- sonríe solo para el pequeño, sacando de uno de los cajones de su escritorio esos stickers de estrellitas doradas, tomando una para pegarla en el dorso de la mano de ese emocionado pelinegro.

-¡¡Yeey!!- chilla el pequeñito emocionado, dando brinquitos mientras sale a jugar al patio con sus compañeritos.

Los ojos avellana caen entonces en ese sobre; lo abre con cuidado, sacando esa hoja doblada con un solo mensaje.

"¿Vendrías a cenar con nosotros esta noche?"

Palabras claras y sencillas, acompañadas por esa dirección y ese número de teléfono que le alteran completamente el corazón.

~~~~~~

-Sr. Park...- saluda al pelinegro apenas este ha llegado a recoger a su hijo. ¿Cuantos días han pasado desde la primera vez que se han visto? ¿Más de dos semanas? ¿Casi un mes? No lo sabe; pero en todo ese tiempo que ha pasado y apenas han tenido pocas oportunidades de hablar, su enamorado corazón no ha hecho más que empeñarse en latir descontrolado, en hacerle sentir como un completo bobo que flota en una nube de ilusiones.

Esas ilusiones que de pronto le han elevado mucho más alto con esa carta que recibiera hace unas horas.

-Dime Yoochun por favor- el pelinegro sonríe, justo después de haber cargado a su niño entre sus brazos, acomodando esos mechones pelinegros que caen adorablemente en su carita -¿Has extrañado a tu appa, mi Junsu?- le pregunta al pequeño con voz mimosa, recibiendo esas risitas escandalosas de parte del menor.

-¡¡Sii!! ¡Mucho, mucho! Appa, ¡mira! ¡El maestro Kim me dio una estrellita por darle lo que me diste!- exclama el menor, mostrándole a su padre su manita con esa brillante estrella.

-Sobre eso...- murmura el castaño, encontrándose con esos ojos oscuros, profundos; esa mirada que de pronto le cohíbe y le hace sentir vulnerable e indefenso, como si pudiera leer de pronto todo lo que tiene fuertemente guardado en su corazón.

-¿Vendrás? De verdad que nos gustaría que nos acompañaras a cenar, ¿verdad Junsu?- usa esa sonrisa que altera sus sentidos, e involucra a su adorado alumno en la conversación... ¿¡Cómo puede decirle que no ahora!?

-No creo que...-

-¿¡El maestro Kim vendrá a cenar!? ¡¡Yo quiero que venga!! ¡¡Quiero mostrarle mis juguetes!!- el pequeño le mira con sus ojitos brillantes y esa sonrisa cristalina. Y sabe que va a aceptar, porque eso es lo que su corazón quiere de verdad.

-Si...- murmura con un tenue rubor en las mejillas, sintiendo como se le va el aire de los pulmones al ver esa brillante sonrisa que el mayor le regala -Estaré allí esta noche...-

-Estaremos esperando entonces~ Espero que te gusten las pastas, porque eso cocinaré hoy-

-¡Si!- afirma rápidamente, remordiéndose los labios al caer en cuenta de su repentina emoción -Me encantan las pastas- sonríe quedito, apartando la mirada de esos ojos ónix, completamente avergonzado mientras siente aún más calor sobre sus mejillas.

-Nos vemos más tarde- se despide el mayor, recibiendo un asentimiento de cabeza por parte del sonrojado maestro, compartiendo un par de sonrisas antes de irse.

~~~~~~

La tarde ha caído demasiado rápido; camina por esa calle que tiene indicada en el papel, buscando el número correcto antes de toparse con la fachada de esa linda y acogedora casa de dos pisos.
Pasa la reja y camina hasta ese par de escaleras que le guían hacia la puerta principal, tocando el timbre, sintiendo su corazón latir demasiado a prisa contra su pecho.

-¡¡Ya voy!!- escucha la vocecita de su alumno y no puede evitar reír quedito al oír esos pasitos presurosos acercándose a la puerta -¡¡Appa!! ¡¡Llego el maestro Kim!!- chilla con algarabía el más pequeño apenas le ha visto al abrir la puerta.

-Yah~ ¿Así saludas a tu maestro? ¿Eh?- ríe divertido, tomando en brazos a ese adorable niño que ahora lo llena de besos en las mejillas, cerrando la puerta tras de sí, caminando apenas unos pasos con el menor en brazos hasta encontrarse con el pelinegro apenas este se ha asomado por la puerta de la cocina.

-Buenas noches~- saluda con una sonrisa avergonzada, obedeciendo a ese ademán que el mayor le hace con la mano para que entre.

-La cena está casi lista, solo me falta servir- el pelinegro se mira tan contento... Al menos hasta que vuelve a alzar la mirada y de pronto frunce el ceño.

-Yah, me voy a poner celoso, es mi Junsu, mío~- habla con los labios fruncidos, dejando a un castaño casi con taquicardia por lo que acaba de oír.

-Si appa, soy tu Junsu~- ríe divertido el más pequeño, haciendo que el maestro comprenda la situación.

¡Claro que se estaba refiriendo a su hijo! ¿¡Como rayos es que se le ocurrió pensar que hablaba de él!? Ese hombre solo sabe su apellido, y esto de tener el mismo nombre que su hijo de pronto está comenzando a causarle estragos en el corazón.

-Ahh~- murmura riendo un tanto nervioso, bajando al menor de sus brazos, revolviéndole el cabello con cariño antes de verle corretear fuera de la cocina.

-¡¡Voy a traer mis juguetes para mostrarle al maestro Kim!!- el pequeño les hace saber, antes de desaparecer de su campo visual.

-Cuidado con las escaleras Junsu...- advierte el pelinegro. Y el otro Junsu, Kim Junsu, no puede evitar el alzar su mirada hacia esos ojos azabache, esos que le miran acompañados por una sonrisa descaradamente coqueta.

-De verdad quería que vinieras~- sonríe antes de soltar unas cuantas risitas, coloreándole las mejillas al castaño en cuestión de segundos.

-¿P-por qué?- se atreve a preguntar en un tartamudeo, retrocediendo involuntariamente cuando el pelinegro se acerca a él un poco más.

¡Dios! ¡Se siente tan indefenso y nervioso en ese preciso instante! Puede jurar que su corazón late tan fuerte que el mayor va a escucharlo sin problemas.

-¿Por qué no?- otra sonrisa coqueta, otro flechazo directo al corazón. ¡Cupido, por favor, ten piedad!

-¿Por qué yo?- cuestiona en un hilo de voz, estremeciéndose cuando la mano del pelinegro cae sobre su cintura con total naturalidad.

-Porque eres el maestro de mi hijo, y me agradas~ Quizás me agradas demasiado-

Y no puede pronunciar nada más, su boca se abre y cierra como pez fuera del agua, mientras su mirada se ahoga en esos vórtices ónix que le arrastran al vacio. Al vacio en su memoria y todo lo que pueda imaginar, porque de un momento a otro ha olvidado cualquier cosa que no sea Park Yoochun.

-P-pero...-

-¡¡¡Maestro Kim!!!- y ese chillido agudo le saca abruptamente de esa burbuja que se había creado entre los dos; ¿¡en qué momento el pelinegro había terminado abrazándose a su cintura!? ¿¡Cuando se había acercado tanto!?

-Dime, dime Junsu ah~- sonríe un tanto nervioso, apresurándose al lado del pequeño, prestándole total atención mientras siente esa mirada intensa a sus espaldas.

El más pequeño le muestra algunos de sus juguetes, riendo divertido, completamente contento de que su maestro haya ido a visitarlo.

-La cena está lista~- anuncia el mayor de los tres, llevando los platos al comedor, acomodando esa silla un poco más alta, hecha especialmente para su hijo.

Se sientan a la mesa; los ojos del castaño se han iluminado al ver ese platillo de pastas con albóndigas.

-Se ve delicioso~- canturrea con una gran sonrisa, encontrándose con las miradas de ambos Park. Notando en ese preciso instante su parecido. Se le hace tan adorable la manera en que ambos tienen los gestos muy parecidos.

-¡Esta delicioso!- ríe el más pequeño, habiendo llevado ya un primer bocado a su boquita.

-Espero te guste- Yoochun sonríe.

Y, oh si, al parecer esa sonrisa iba a encargarse de alterarle hasta la última fibra del cuerpo durante su estadía en aquella casa.

~~~~~~

La cena estuvo deliciosa, las conversaciones amenas y aquellas ocurrencias del pequeño Junsu que lograban arrancarle a los mayores más de una sonrisa.

Decidieron pasar a la sala a seguir hablando y jugando con el más pequeño, hasta que eso que no pensó que pasaría, estaba a punto de ocurrir.

-Llevaré a Junsu a su habitación- informa el pelinegro, cargando en brazos a su hijito, ese al que ya se le cierran los ojitos por culpa del sueño.

-Bien...-

Aquel murmullo apenas fue audible; de pronto siente su corazón de nuevo a mil por hora, ¡¡va a quedarse solo con Park Yoochun!!

¿Y si ocurre de nuevo algo parecido a lo que pasó en la cocina? Debe hacer algo, no puede quedarse allí sentado nada más. Está seguro de que si se queda en ese sofá va a convertirse en la presa indefensa.

Se pone de pie, caminando hacia la cocina, tomando esos platos sucios para llevarlos al lavabo y ayudar al pelinegro con eso.

-Yah... No tienes que hacerlo...- esa voz grave llega a sus oídos haciéndole voltear, encontrándose con el mayor apoyado en el marco de la puerta.

-Está bien~ He causado ya muchas molestias- balbucea con una pequeña sonrisita, volviendo la mirada a esos platos cubiertos de espuma para impedir que el mayor vea ese sonrojo que sabe se le ha pintado en las mejillas.

Solo se puede escuchar el sonido del agua corriendo en el lavabo, se sumen en ese silencio un tanto incómodo, hasta que los pasos del mayor resuenan también en medio de aquel momento de quietud.

¿A dónde camina? ¿Que está haciendo? Se pregunta a sí mismo, sin querer voltear, sin querer mirarle porque sabe que lo único que va a provocarse a sí mismo es una taquicardia y esas inmensas ganas de mirar al mayor como bobo enamorado.

Y de pronto los pasos se detienen justo detrás de él, le siente tan cerca que su corazón ya ha comenzado a latir como loco, y esas manos, ¡¡dios!! ¡¡Esas manos que ahora se cierran en su cintura!!

-No...- murmura en un hilo de voz, sintiendo como el rostro le arde en vergüenza. Sintiendo como todo su cuerpo se estremece al sentir ese cuerpo masculino y varonil tan cerca al suyo.

-Me dices que no, pero no te opones... Solo te sonrojas cada vez más- sonríe el pelinegro, apoyando la cabeza en el hombro del castaño, abrazando esa delgada cintura con un poco más de recelo.

-Es vergonzoso...- se justifica con un murmullo, cerrando la llave del agua antes de apoyar sus manos al borde del mueble -¿Por... Por qué eres así conmigo?- pregunta en voz baja, aún tenso en medio de aquel abrazo.

No entiende nada, su cabeza no da para tanto cuando lo único que su cerebro logra procesar son esos fuertes brazos alrededor de su cuerpo, ese aliento que choca con su cuello y el calor del pecho del mayor contra su espalda. ¡Se siente en el cielo, en el mismísimo cielo! ¿Pero esto está mal, cierto? ¿¿Cierto??

-Me gustas~ Me gustas maestro Kim... Me gustas Kim Junsu~-

Y solo eso, solo eso basto para hacer que el castaño gire entre sus brazos y se enfrente a esa mirada oscura y profunda como el universo.

-Cómo sabes que... Yo, ¡yo nunca te lo dije!-

-No lo hiciste, pero yo ya sabía tu nombre desde mucho antes-

-No entiendo nada...- balbucea aferrando sus manos en la camisa del mayor, a la altura de su pecho, sintiendo como la confusión repentina se le arremolina en el cuerpo, le hace sentir extraño y tonto. ¡Pero no comprende!

-No me sorprende que no te acuerdes de mí... Solo fui un cliente más en esa tienda- comienza a hablar el mayor, sin haber soltado al castaño, aún abrazándolo por la cintura -Hace casi 5 años, un día fui a una cafetería, estaba molesto por algo que ya olvidé, pero seguramente tenía que ver con mi ex esposa. Un chico me atendió, parecía universitario aún, y no dejaba de sonreír; atendía a todos con gusto y le contagiaba su alegría a quien le mirara. Le pedí un café y ¿sabes que me trajo?- va contando y cuestiona lo último, dándole una oportunidad al menor a ver si recuerda un poco de lo que le está hablando.

Junsu no puede creerlo, está hablando de él. De él hace 5 años, cuando tenía un trabajo de medio tiempo en una cafetería cerca al centro de la cuidad.

Y de pronto todos los recuerdos pasan como flashes en su cabeza, ese hombre de largos cabellos azabache, amarrados en una cola; con el ceño profundamente fruncido y la mirada perdida...

-¿Lo recuerdas Junsu ah?- Yoochun pregunta en voz baja, llevando una de sus manos hacia esa colorada mejilla, acariciándola despacio mientras pacientemente espera una respuesta.

-Te di... Chocolate caliente- murmura apenas, sintiendo como su corazón late con fuerza contra su pecho una vez más.

-¿Y recuerdas qué me dijiste entonces?- cuestiona con una amplia sonrisa, estrechándole otro poco, sintiendo como ahora son los brazos del menor los que de pronto se cierran en torno a su torso.

-'El café solo va a amargar tu día otro poco, el chocolate te hará sonreír... Y si no lo hace... Tendré que encargarme de ello personalmente'- ríe quedito en las últimas palabras, habiendo citado exactamente aquello que dijera hace ya bastante tiempo -Y te reíste... Sin siquiera haber tomado un sorbo del chocolate-

-Jamás pensé que iba a volver a encontrarte...-

-Tu cabello era largo entonces, no te había reconocido por eso...-

-Le puse a Junsu así por ti... Para no olvidarme de ese rayito de sol que me alegró mucho más que un simple día~- confiesa el pelinegro, buscando esos ojitos avellana que ahora le miran con un poco más de confianza, pero la misma cantidad de vergüenza.

-¿De verdad?- murmura apenas, sin poder evitar esa sonrisita que se pinta lindamente en sus rosados labios, haciendo juego con su intenso sonrojo.

-De verdad Kim Junsu~ Y de verdad me gustas también... Creo que me gustaste desde aquella vez-

-¿Pero cómo? Si estabas casado...- cuestiona sintiéndose de pronto más ligero, con el corazón latiendo a tropel allí dentro de su pecho, repitiéndole en cada latido que esto es un sueño, pero a la vez gritándole que es una hermosa realidad.

-Estaba~ Y nadie había ocupado antes mi corazón de esta manera...-

-¿Me contarás la historia completa Park Yoochun?- su voz escapa esta vez un poco más cantarina, más contenta y tan emocionada como realmente está en ese preciso instante.

-¿Está bien si te la cuento después?- la sonrisa del pelinegro le hace reír otro poco; no sabe cómo, pero en cuestión de unos minutos siente como si se hubiera reencontrado con un amor del pasado, uno que no ha olvidado y le corresponde.

-Después entonces~- el castaño sonríe, muy consciente de lo que viene a continuación.

Alzando sus brazos para abrazarse al cuello del pelinegro en el preciso momento en que sus labios se buscan para compartir ese dulce primer beso.

Conociéndose lentamente, probándose con suma paciencia en medio de ese contacto cargado de una mezcla sinfín de sentimientos.

-Quédate Junsu ah...- pide el mayor apenas han separado sus labios solo un poco. Las orbes avellana se encuentran pronto atrapadas por esas más oscuras; hipnotizadas, ahogadas en ese mar de infinitas sensaciones que solo esa profunda mirada le provoca.

Y no puede responderle con su voz, solo busca una de las manos de Yoochun para entrelazarla a la suya y, alzándose ese par de centímetros que le faltan para alcanzar al mayor en estatura, le topa los labios en un beso corto pero con mucho significado.

~~~~~~

Han subido las escaleras muy despacio, tomados de las manos sin querer hacer el más mínimo ruido para no despertar al pequeño que duerme en su cuarto.

-Yoochun~- esa risita apenas audible escapa de los rosados labios en el momento justo en que el mayor lo apresa contra la puerta de su habitación; asegurándose de ponerle el seguro a la puerta antes de volver a esa boca dulce que ya se ha vuelto su adicción.

Sus sonrisas se encuentran en medio de aquellos besos, en medio de todas esas caricias furtivas que se apasionan con cada segundo que pasa.

-Nhh...- y ese primer jadeo que se ahoga contra la boca del pelinegro solo les incita a ambos a subir la intensidad de sus acciones.

Los dedos del pelinegro se aferran a la delgada cintura, acarician los costados sobre la fina tela de esa camisa que el menor trae puesta e incluso se atreven a tironear un poco de ella para hacerse espacio y poder colar sus manos traviesas por debajo y tocar a sus anchas la piel desnuda.

-Es... Espera- balbucea el castaño, sintiendo varios estremecimientos recorriendo su cuerpo con cada uno de esos roces confiados.

-Ya esperé demasiado- una sonrisa picara se curva en los gruesos labios -Tuve que aguantar las ganas de comerte a besos la vez que te volví a ver, en la escuela~- confiesa descendiendo con húmedos besos sobre el contorno del cuello ajeno.

-Mmh~ Yo reprochándome por nnh~ pensar que eras demasiado guapo... Y tú ya querías hacerme... esto~- resopla antes de que esa sonrisa ligeramente divertida tire de las comisuras de sus labios.

-¿Te gusté desde ese día?- cuestiona el mayor con una ligera sonrisa, volviendo su rostro a la altura del castaño por un momento.

-Cómo el papá de Junsu... Si~- murmura llevando sus dos manos hacia ese rostro masculino que tiene en frente -...Como el cliente de esa tienda me gustaste mucho antes- remuerde sus rosados labios, suspirando risueño al recibir esos nuevos besos que le alteran el corazón.

Las manos del pelinegro buscan los botones de la camisa ajena, deshaciéndolos despacio mientras se libra una batalla dentro de sus bocas. Sus lenguas se chocan, se enredan la una en la otra; ahogan jadeos contra los labios del otro y sienten en medio de aquel contacto ese sentimiento que los une irremediablemente.

-Nnhg~ Chun~- jadea apenas sus bocas se han separado, sintiendo sus piernas temblar cuando ahora los besos comienzan a caer desde su clavícula hasta su pecho; y tiene que sujetarse fuertemente de los hombros ajenos para no terminar resbalando por culpa de esos escalofríos que le recorren todo el cuerpo.

Los gruesos labios marcan toda esa nívea piel, se apropian centímetro a centímetro de ese cuerpo febril que se estremece bajo las ardientes caricias. La camisa del menor ha terminado en el suelo y las manos del pelinegro no han tardado en subir hacia la espalda desnuda para reconocer esos nuevos terrenos de tersa piel.

-Yoochun~- balbucea sin aliento, enredando sus brazos detrás del cuello ajeno cuando el mayor ha vuelto a su boca para besarle un poco más -Lle... Llévame a la cama...- murmura remordiendo suavemente sus labios, siendo consciente de que el sonrojo que trae en las mejillas se ha intensificado un poco más.

Y ha bastado esa petición para que Yoochun sonría completamente contento, alzando en vilo al castaño, caminando a tientas hacia la cama mientras recibe esos besos que son dejados fervientemente sobre sus gruesos labios.

-Me encantas... Me encantas Junsu ah~- susurra apenas se han dejado caer sobre el colchón, habiéndose apartado de los rosados labios solo para mirarle mientras se acomoda sobre el cuerpo ajeno.

-Siento que mi corazón va a estallar...- murmura el menor en respuesta, sonriendo quedito, dejando que el pelinegro vea todo ese color carmín que se ha arrebolado en sus mejillas. Las finas manos buscan el cuello de la camisa del mayor, deslizándose hacia los botones para deshacerse de ellos como puede; y pronto la camisa ajena también ha caído al suelo.

Los dedos de Junsu recorren la piel que tiene al alcance, se deslizan desde el cuello hasta los hombros, entrando por las clavículas hasta posarse sobre ese amplio pecho desnudo que se siente caliente bajo su tacto.

-¿Me besas un poco más?- pide en un balbuceo, perdiendo su mirada en esos ojos oscuros y profundos como el mismísimo universo, sintiendo como le absorben, como se ahoga en ellos.

Y no tiene que responder verbalmente a esas palabras; ha dejado caer sus labios contra los más finos, besándole lento y acompasado, explorando a su gusto esa dulce cavidad cuando el menor ha accedido a profundizar ese beso. Sus lenguas se encuentran, se enredan la una en la otra y pelean por el dominio de aquel apasionado contacto mientras sus cuerpos se remueven, buscando una manera de estar mucho más cerca, aunque la distancia sea nula.

-Mmhg~ Ahh~ Chuuun~~- gime cuando sus labios se separan, sintiendo esa presión que el mayor hace en su cadera, dejándole sentir que no es él único al que se le ha subido la emoción en cuestión de segundos.

-Nnhh Junsu~- su voz escapa gruesa y ronca, mientras aumenta solo un poco esos movimientos sinuosos contra el cuerpo del castaño.

Yoochun ha vuelto a dejar caer sus besos a lo largo del cuello del menor, dejando un par de marcas rojizas cuando succiona la nívea piel bajo sus labios. No se detiene, continúa con su camino de caricias por en medio del pecho hasta hacerse con su boca de uno de esos pezones que reaccionan al instante a sus morbosas atenciones.

-¡Nnhg! ¡Yoochun! Allí... No~- jadea ahogado, remordiéndose los labios mientras una de sus manos cae instintivamente sobre los mechones pelinegros del mayor; ya ni siquiera sabe porque niega, si le están encantando esos tratos que el mayor deja sobre su cuerpo.

El mayor se preocupa por atender ambos montecitos, turnándose en las caricias que deja con sus labios sobre ellos antes de continuar con su camino hacia el sur. Le besa por el abdomen, desciende hasta encontrarse con ese pequeño y perfecto ombligo que no duda en profanar con la punta de su lengua juguetonamente. Ha notado esos vellitos un poco más oscuros que trazan un camino perfecto hasta perderse bajo los pantalones ajenos; pero no puede evitar besar sobre ellos hasta llegar al borde de aquella prenda.

-¿Sigo Junsu ah?- la voz ronca y excitada del mayor llega a los oídos del castaño, haciéndole temblar y removerse bajo ese cuerpo que ha vuelto a trepar sobre el suyo para alcanzarle los labios.

-Es vergonzoso...- Junsu murmura con las mejillas tinturadas a tope, abrazándose con un poco más de recelo al cuello ajeno, como impidiéndole que baje a besarle más al sur porque siente que podría morir de vergüenza. Pero aún así asiente quedito, aflojando solo un poco el agarre para que el pelinegro pueda hacerse del botón y el zipper de su pantalón.

Le ha dejado en bóxers en cuestión de segundos, habiendo aprovechado la acción de quitarle los pantalones para deslizar sus manos por sus torneadas piernas; una brillante sonrisa se expande sobre los gruesos labios de Yoochun apenas ha sentido esos brazos ajenos soltándole para dirigir sus manos titubeantes a hacer lo mismo que él ha hecho, soltando la hebilla de su cinturón antes de hacerse del botón y el zipper.

-Quítalos...- pide el menor, sintiéndose torpe cuando empuja la tela y por la posición apenas logra bajarle los pantalones hasta los muslos; alzando un poco su rostro para besar al mayor solo porque si.

Ambos cuerpos semi desnudos se enredan allí sobre la cama, se abrazan con recelo apenas han quedado en las mismas condiciones. Sus bocas se mantienen unidas en besos entre largos y cortos, dulces y apasionados; aquellos que solo apaciguan un poco de ese calor sofocante que se apodera de sus cuerpos. 

Las caricias continúan, los toques y los besos que combinan el deseo con ese amor que brota desde sus corazones.

-Yoochun~ ¡Nnh!- los jadeos del castaño chocan contra los gruesos labios, se pierden en la boca ajena mientras comparten el aliento y no dejan de mirarse.

Las últimas prendas han llegado al suelo, sus cuerpos se mantienen muy juntos, abrazados con recelo mientras comparten más de aquellos besos; es como si quisieran darse todos los que no pudieron en estos años que han pasado desde la primera vez que se vieron.

-Yoochunnie~- un pequeño gemido incómodo llega a los oídos del pelinegro mientras le prepara con sus dedos -No pares...- pide el menor al sentir como Yoochun detiene poco a poco sus movimientos, con aquel gesto de preocupación en el rostro -Estoy bien~ Hazme tuyo, ¿si?- pide en un susurro, buscando con sus finas manos el rostro ajeno para atraerle y continuar besándole, distrayendo esa incomodidad en su intimidad hasta que los toques del pelinegro le tienen ahogando gemidos de placer.

Sus cuerpos se funden en uno solo, se poseen el uno al otro mientras aún se abrazan con recelo.

-Junsu ah~ Quédate conmigo- pide entre suaves besos, esos que sirven para distraer al menor mientras se acostumbra a tenerle dentro -Quédate conmigo y mi Junsu- riendo ante aquello último.

-Esto de llamarnos igual va a ser un problema- el castaño deja escapar una risita, abrazándose otro poquito al cuello ajeno, tirando de él para dejarle piquitos contra la gruesa boca -Quiero quedarme contigo Yoochun ah, contigo y con Junsu~ Pero... ¿estás seguro que está bien?-

-Claro que está bien... te quiero en mi vida, quiero estar contigo... Te amo- confiesa el mayor con una nueva sonrisa, provocando en Kim Junsu un estallido de fuegos artificiales justo en su corazón.

-Te amo- sonríe brillante, muy seguro de que quiere quedarse con este hombre que le robó el corazón hace unos años y volvió a hacerlo hace un par de semanas.

Y en medio de nuevos besos retoman su acto de amor, comenzando con aquella danza de caderas, acompañada por sus voces en jadeos y gemidos; haciendo el amor por primera vez. Se aferran el uno al otro, se besan, se tocan, se desviven por explorarse mutuamente y mueren en placer con cada choque de sus cuerpos, con cada delicioso contacto de sus anatomías febriles y sensibles al mínimo roce.

-¡¡Allí!! Nnhg Chunnie~ Más~- el menor pide sin una pizca de vergüenza, intentando cubrir su boca con una de sus manos porque sabe que está siendo escandaloso y no pueden despertar al pequeño.

-No... nnhg no te cubras- habla el pelinegro.

-Pero ¡mmhg! Esquee ¡ahh! AAHH- intenta justificarse, siendo callado por la boca del mayor cuando ha tocado en su interior su punto más sensible y su voz se ha alzado demasiado. Yoochun ha descubierto que ese es el lugar favorito del castaño, y no va a dejar de embestirle hasta hacerle tocar el cielo con los dedos.

Se dejan llevar por aquel remolino de sensaciones, por ese vórtice de placer que los arrastra al aparatoso final; sus cuerpos se enredan, se aferran con recelo entre respiraciones agitadas y corazones a mil por hora, un par de sonrisas que se rozan en pequeños y suaves besos, apaciguando esas llamaradas de fuego que mantenían encendidos sus cuerpos.

-Ya es tarde, quédate a dormir...- murmura el pelinegro, acomodando con una de sus manos esos mechones castaños que han quedado desordenados sobre la frente ajena.

-Junsu se dará cuenta mañana, Yoochun ah-

-Pero no le parecerá algo malo... siempre me habla de ti desde que comenzaste a ser su maestro, te quiere tanto como yo~- sonríe sinceramente -Estoy seguro de que le encantaría la idea de que te quedes con nosotros- intenta convencerle, sintiendo su corazón latir alocado una vez más al recibir un asentimiento a cambio.

Unas cuantas risitas compartidas, un beso cargado de amor y promesas de un nuevo futuro, juntos.

~~~~~~

-¡¡Maestro Kim!!- ese chillido emocionado por parte del pequeño Junsu le hace girar al instante, solo para encontrar al menor con su pijamita, recién levantado de la cama con sus cabellitos revueltos, mirándole con una sonrisa enorme y muy feliz.

-Buenos días mi pequeño~- sonríe también, cargándole al instante para recibir esos besitos en su mejilla y esos bracitos que se cierran alrededor de su cuello.

El castaño estaba preparando dos tazas de café y ya había servido un vaso de leche chocolatada para el más pequeño.

-Buenos días- saluda el pelinegro, entrando a la cocina, besando en la frente a su hijito antes de topar los labios de ese Junsu que no puede evitar la sorpresa en su rostro.

-¡¡Yoochun!!-

-¡¡Appa!!-

Ambos chillan al unísono y el mayor no puede hacer más que reír divertido, acercándose para cargar a su niño y sentarlo a la mesa de diario, extendiéndole su taza con leche chocolatada.

-¿Appa porque el maestro Kim se ha quedado a dormir? ¿Y y por que trae tu pijama? ¿Appa porque le has dado un beso al maestro Kim?- y todas esas preguntitas caen una tras otra en ese tonito curioso que solo hace reír a los mayores -¡Appa! ¿El maestro Kim va a ser mi umma?- cuestiona aquello último poniéndose de pie sobre su silla, tirando del brazo del pelinegro, alzando sus manitas para que lo cargue.

Junsu se ha quedado mirando la escena, él... formando parte de aquella pequeña y adorable familia; suena hermoso.

-¿Quieres Junsu ah?- cuestiona el castaño, acercándose a los dos Park -Yo quiero mucho a tu appa... y también te quiero mucho a ti~- confiesa, tomando la mano del mayor cuando se la ha extendido, dejando que le atraiga hasta abrazarle la cintura.

-¿Appa, el maestro Kim puede ser mi umma?- pregunta inocentemente el más pequeño, como si pidiera permiso para aquello, sonriendo contento cuando Yoochun le ha dicho que si, estirando sus bracitos para lanzarse al cuello del castaño.

-Junsu- habla el pelinegro, riendo al ver como los dos menores giran a verle al instante -Los amo- sonríe, volviendo a dejar un beso sobre la mejilla de su bebé y otro sobre los labios de su, ahora, novio -Amo a mis dos Junsus preciosos- compartiendo risitas entre los tres... hasta que el más pequeñito les ha interrumpido.

-¿¡El maestro Kim se llama Junsu también!? ¿¡Como yo!?-

Definitivamente un comienzo bastante extraño y divertido para esta nueva familia.

Un amor que nació con una taza de chocolate hace años y a pesar del tiempo floreció cuando sus corazones se reencontraron.


Quién diría que serían dos Junsus los dueños del corazón de Park Yoochun.


*FIN*

Dejar un comment no cuesta nada~~ ♥
(De verdad, de verdad que apreciaría siquiera un comentario chiquitito en este shot, digamos que hace meses que no escribo y quiero saber si ha sido de su agrado. Cosas como estas me motivan a seguir♥)

MIL GRACIAS POR LEER! ♥♥♥

26 comentarios:

  1. Ha sido tan bonitoo! imaginar al pequeño Junsu todo bonito junto a Junsu <3, nono siempre he pensado que Junsu se ve hermoso rodeado de pequeñitos -quizá porque Susu es todo un bebesito que se entiende con los pequeños -.

    Y! sdfadfadsfas Chun guapo que anda allí conquistando el corazón del maestro Kim! yy nada! que Susu ni enterado que ya le había robado el corazón a Yoochun desde hace mucho tiempo. adsfasdfasdfads si es que ellos estaban destinados a estar juntitos! <3 <3


    Ha sido tan lindo Axy <3 <3 *^* gracias por volver con tus historias hermosas!!! *la apachurra*, estaré esperando por más Yoosu bonito <3

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  2. Awwwwww~ cosos adorables los dos Junsus xD! Hace mucho que no leía una de tus historias, pero me ha encantado... entretenida, adorable y romántica... una mezcla perfecta... :)

    Me alegra que estés bien y que podamos leerte más seguido...

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  3. precioso !!!!!!!!!!!!!!!! me derretí de ternura ,muchas gracias por publicarlo

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  4. Me encanto! como siempre haces con cada publicación!!! Me alegro un montón que sigas publicando cosas!!!

    Un saludito desde Canarias!!!!

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  5. Awwwww fue hermoso. Axy hiciste un gran trabajo, nos emocionaste como siempre.

    La historia es hermosa de imaginarme al pequeño Junsu con Yoochun y el otro Junsu awwwww <3

    Muchas gracias Axy por regalarnos este hermoso shot y bienvenida de vuelta. ^^

    Saludos desde México

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  6. Oh eso fue hermoso me encanto como siempre un gusto leerte te comento en un concierto a JunSu le empezaron a decir baby o Su pero el contesto no baby no Su no es SuSu ahora Chunnie ya sabe como ponerle

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  7. Fue maraviloso!!! *-*
    Muchas gracias por compartir, escribes hermoso como siempre :D

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  8. AAWWW!!! Llegue yo! con mis comentarios Homosexualmente Gays!! ♥♥♥ Estuvo hermoso!! *--* Me recordo un Fic que lei ya hace un tiempo ~~~ ♥3♥ Estuvo muy lindo ~~ ♥♥
    Yoochun porque eres tan perfecto??? Junsu porque eres tan tierno?? Aunque definitivamente ahora va a competir contra su hijo por ver quien es mas tierno xDDD ♥♥
    Gracias por el Fic!! Axy definitivamente se te extrañaba ♥♥ Muy hermoso y Gay xD ♥♥

    Graiaaas!! Y ¡¡Animo!! ♥♥

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  9. Ay! Axy hermosa te mereces todos y cada uno de los bellos elogios de la gente <3
    Me encanta leer cada cosa bonita que escribes ^^! Nada mejor que lindo yoosu para alegrarle el día a tus fans (?)
    Muchas gracias por seguir complaciendo con tus escrituras a tanta gente y mucho Aniimo para el 2015 <3

    Lin~

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  10. Awww cuánta ternurita!
    Aunque confieso que me habría encantado mpreg para que fuera un baby de ambos, sangre de su sangre *-* pero bueno, Junsu bb es tan hermoso como Junsu baby xD par de cosos que le harán tener diabetes a Yoochun por ser taaaan tiernitos~
    Estuvo muy bonito el shot! Taaan meloso que a mí tbn se me subió la azucar xD y el momento lemonoso muy romántico *---*

    Bienvenida~ *le entrega el trono de Diosa del YS (?)* xD ahora tienes que ejercer ciertas responsabilidades ahí, el mundo de los fics necesita que alguien como tú le de muuucho amor besho y lemonoso YooSu~

    Fighting!

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  11. aaaaaaaaaaaaaaaaaaawwwwwwwwww me derrito me derrito... aaawww es q los 3 son unas cositas hermosas *w*
    suertudote chunnie q tiene dos Su ^^ en serio me parecio muy tierno esto del reencuentro y como Susu se nos ponia todo nervioson cuando Chunnie iba al nido x su hijo XD

    me alegro un monton q estes volviendo a escribir ^^

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  12. ¡Axy! ¡Axy! ¡Axy! Alñsdfklñkfo´wejgoweakdñlaksflsñkañ.

    ¡Había extrañado tanto tus fic's!;;. Está precioso, y me emocioné tanto, tan amoroso y tierno y romántico y fñlsakdñakña.
    Fue bastante lindo, de todo un poquito♥.

    Ay, en verdad, bienvenida de regreso, la espera que todas hicimos con paciencia para esperarte ha valido la pena, dlkañlñda.

    Muy lindo fico, precioso, siempre logras traspasar los sentimientos, y eso es realmente hermoso♥.

    Gracias, gracias. Ánimo y suerte en todo, y nuevamente gracias ;__;♥.

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  13. ♡ ●﹏● ♡ -llora como desquiciada- Pues ¿qué puedo decir? Me enamoré, realmente me enamoré, lo juro~ Awwwww, tanto tiempo de espera valió totalmente la pena. Por favor~ No desaparezcas ni dejes de escribir nunca~ El YooSu necesita de ti lml. Larga vida al YooSu y a Axy~ Pd: Dejé un charco de baba cuando leí la escena de amorsh(? u///u akhdak Park.. eres tan jodidamente sexy ಥ_ಥ ❀◕‿◕❀

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  14. ToT!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! Axy que bueno es tenerte de vuelta, y con un YooSu tan perfecto!!!!!!!!! muero de amor *0*!!!!

    Fue hermoso, completamente hermoso y perfecto, una idea muy original, me encanto, lo ame, lo ame ♥_♥

    Y el lemon fue woooooo, tan lleno de amor ♥_♥

    Enserio, me gusto tanto, disfrute mucho el leerlo, todo, todo me gusto, ojalá no hubiera terminado tan pronto *o*, es que fue tan hermoso ♥

    No me esperaba que lo hubiera conocido desde antes, y fue tan lindo como se enamoro de él, jajajajajaja y Junsu se enamoro dos veces de él porque al principio no lo reconoció, jajajajajajaja Cupido no puede tener piedad con el YooSu hermoso, se aman!!! no importa cuánto tiempo pase, están destinados ♥_♥

    Mil gracias Axy!!!!!!!!!!!!!!!

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  15. Owww estuvo muy lindo encanto, Junsu muy tierno como siempre y Yoochun el galán de galanes xD me encanta el Yoosu ... Y el bb Junsu tan inocente ... Ya me los imagino como familia, definitivamente Hermosos!!!
    Me encanto este shot súper lindo <3 <3 <3
    *Luz.

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  16. Asdassasdaasaas!!!! Kya!!!!
    Ay, mi kokorito!!!!! Esta hermosho!!! Esto es algo nuevo, dos Junsus, xD hasta seguí imaginando al terminar de leer. 8D

    YooSu es amorsh!!!! Sigue escribiendo, creando hermosas historias. ♥♥

    Fighting!!!!! *-*/

    ≈katty

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  17. Lo leí desde la noche en que lo publicaste but el cochino y mugroso fon no deja comentar y ahora hago comentadero LOL

    SDHAGJYHASGDHASGDHASFGHDASFGDHJFSAGDFASGDSAFDGFSADGFSGDFSAGDFGASDHSGADHGSADHFGSADHFSHGADFGSAFDGSAFDGSAFDSAHDFASGJDFGSAFDGSAFDGSAUDYUSAGHDHSGFAHDGSAHDB♥ Antes que nada #AXYISBACK~ BACK, BACK, BACK, BACK~ —canta como Sherlock de SHINee (?)—.

    Lo amé~ Lo amé~ Un bebé JunSu y un Maestro JunSu y me morí de amor con el area de los Tulipanes y los Girasoles y JUNSU DEBERÍA SER PROFE DE PREESCOLAR *^* Se vería muy kawai desu ne~ Con el titulo imagine una cosa TOTALMENTE diferente~ Soy una maldita pervertida ;3; Bueno ya mucho rodeo~ GDSHAGDHSAGDHASGDHSGADHASGDHGSAHD♥ No sé, estoy muy emocionada~ Desde el inicio me gusto todo bonito y así, después como cenaron juntos y se amaron todos sjhadfvjahgsfdgasfdgsfadgsfagdhjf♥ Y el chibi JunSu~ My god que cosa tan más tierna >3<

    Gracias~ Has hecho que fangirlee de más y así, lo amé~ Amé tu regreso y demás~ Gracias por este ficsito >3<♥♥♥♥~

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  18. Axy!!
    Me vas a matar con el shot!!
    Adoré la historia, Yoochun tan encantador y caballero como siempre sdfgfdsafd <33
    Me has sorprendido, a decir verdad, no creí que habría lemon pero luego ...!! Tan apasionados y románticos ambos... Aunque ese momento en el que decidían si vivirían junto en pleno...*cof cof*
    JAJAJA me sorprendiste!
    ... Y el junsu baby! Awh.. Una ternurita de niño! Me lo imaginé como el Junsu peque de algún show... ¿Cómo se llamaba? XD
    En fin, Me encantó la historia, muy bien hecha... Tan bonita y original... Te felicito *u*

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  19. Holii soy nueva xD
    Pero vieja lectora lel
    No habia comentado antes!
    quedo muy lindo y ame el limon fue hot pero tierno!
    Quiero que escribas mas, ademas ay un fic que has dejado sin terminar estocolmo creo?
    y el otro es que por favor terminalos :3 son hermosos!!!
    Escribes lindooo
    Gracias por este pedacito de yoosu que me as brindado que me hacia falta xDDD

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  20. precioso, precioso, precioso!!!! me encantó este fic, super romántico, genial. Estoy feliz de que hayas vuelto, extrañaba mucho tus fics (se seca las lágrimas), me encanta el yoosu con un Junsu tierno y un Yoochun coladito por Junsu. Ojalá un día puedas continuar el fic Estocolmo

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  21. kyaaaaaaa lo ame, lo ame, lo AME!!!! aaaw tan tierno~ Junsu siempre todo sonrojado y el ratón tan coqueto y caballeroso :3 Me encanta tu escritura >ω< Ame cada pedacito del shot <3
    Muchas Gracias por volver!!! *W*

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  22. Que hermosura de fic, me encantó. Espero que puedas continuar publicando estas lindas historias. Que ternura me dieron los dos Junsus <3, Yoochun es muy afortunado. Me gustan mucho este tipo de historias, adoro como lograste transmitir toda la ternura de pequeño Junsu y también lo lindos, coquetos y apasionados que son el Yoosu. Gracias por publicar ^^

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  23. Axyyyyyyyyyyyyyy volvisteeeeeeeeeeeeeeeeeeee y yo me di cuenta tarde *se patea ella sola*, muchas gracias por volver y por darnos estas historias tan shenas de amor ;--; me encantó esta historia, tal vez porque soy maestra de jardín y me identifiqué, también quiero encontrarme un Yoochun D=

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  24. NEeeeeee fue tan hermoso axy .. *-* ame a esos dos junsus hermosos. una mini version de mi susu. Amo a ese park yoochun varonil y salvaje. que debo hacer amo tus fics . De verdad mil graxias por regresar.
    *adrilloveyou*

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  25. Owww tan lindos amo el yoosuuuu quiero seguir leyendo más y más fics me encantaaaa, sigue escribiendo así *_*

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  26. Owww tan lindos amo el yoosuuuu quiero seguir leyendo más y más fics me encantaaaa, sigue escribiendo así *_*

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